¿Puede tener éxito una política económica de ajustes profundos y rápidos?

Muchos se preguntan si la vía de un ajuste económico muy profundo y rápido es una buena estrategia. O, por el contrario, puede agravar la situación. Un debate que se ha tenido en el contexto de la última cumbre del G8 mantenida en Camp David durante este fin de semana, donde algún medio resalta el comunicado de los líderes de los países miembros del G8 por la creación de empleo. Es decir, por la búsqueda del crecimiento, además del ajuste.

Traigo en este sentido al blog el informe de NATIXIS del 16 de mayo de este año. El título (en francés) es parecido al nuestro. Hemos hecho una traducción libre.

En dicho informe se dan las claves de porqué un ajuste severo y rápido puede ser contraproducente. Daremos primero algunas notas sacadas de este informe.

1) El problema fundamental de la zona euro es que la mayoría de los países tienen un déficit exterior crónico y una deuda excesiva. A lo que se añaden: un serio problema de competitividad; unos beneficios empresariales escasos; profunda desindustrialización; y pérdida de cuotas de mercado respecto de los competidores directos.

2) ¿Qué se les pide a estos países? Hacer un rápido ajuste para corregir los problemas de competitividad mediante ajustes de los costes salariales y hacer desaparecer el déficit exterior sin afectar a la política monetaria.

3) ¿Y por qué rápido? Porque la crisis económica les dificulta financiarse en los mercados, con lo que hay que ser muy rápido para evitar que el deterioro sea mayor.

4) ¿Y por qué esto es contraproducente por no decir casi imposible? Porque la crisis hace que el coste en pérdida de empleos sea enorme, y porque los ajustes necesitan tiempo: la economía de un país es un gran trasatlántico que necesita mucho espacio y tiempo en sus maniobras.

5) ¿Y por qué se cita siempre a Alemania como ejemplo de lo que hizo? Porque hizo sus ajustes hace casi 10 años con mucho éxito, aunque hoy las circunstancias son muy diferentes: en 2003 no había la presión de los mercados que hoy existe. Hoy es todo mucho más difícil, y lo que supuso para Alemania unos 5 o 6 años de esfuerzos, ahora puede costar 10 o más años.

Veamos algunos gráficos.

1) Déficit exterior crónico en algunos países y degradación de la competitividad

2) España, Italia, Grecia y Portugal se encuentran con problemas de financiación, cada uno de forma distinta, pero coincidentes, aunque el caso griego sea totalmente distinto. Esto se ve en las primas de riesgo y su tendencia constante al alza en los últimos tiempos. Por lo que todos los países se enfrentan a fuertes ajustes estructurales como antes se ha dicho. Y al no existir el instrumento monetario, hay que llevar los ajustes a la economía real. Es evidente la dificultad de ajustar los desequilibrios estructurales en momentos de altas tasas de interés de deuda.

3) Es facilmente deducible que sin crecimiento económico será muy penoso realizar los ajustes: Es imprescindible que la política de severas reformas se combine con otra de inversiones productivas. De no ser así el coste social y político será enorme y la recuperación no llegará hasta la próxima década.

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