Argentina versus Repsol

Un diario digital español asegura que el problema del Gobierno argentino con YPF tiene que ver con la política llevada a cabo por el hijo de la presidenta Máximo Kirchner, líder de la organización política La Cámpora. Una organización política juvenil cuyo lema: La Fuerza de la juventud, la Fuerza de un pueblo, dice mucho de su compromiso político con la causa de Cristina Kirchner.

Sin embargo, el problema es más complejo, empezando porque Argentina muestra en su economía actualmente signos de agotamiento. La política de subsidios de los servicios públicos parece haber llegado a su fin. Según esta información del diario argentino La Nación, los residentes de los barrios porteños de Puerto Madero, Barrio Parque y otros de la zona norte de la ciudad, junto con algunos de la afueras bonaerenses, comenzarán a abonar las tarifas de electricidad, gas y agua sin subsidios, lo que implicará una importante subida de las tarifas. Ya que para mantener las tarifas congeladas en los servicios de electricidad, gas, agua, Metro, etc., el gasto de estas partidas creció cerca del 50% en 2011, llegando a los 75.000 millones de pesos, aproximadamente. Todo ello sin tener en cuenta las subvenciones a otros sectores como son la agricultura, el sector forestal o el industrial, que se llevaron del orden de otros 70.000 millones de pesos. A lo que habría que añadir los 46.000 millones de los subsidios sociales. Una enorme cantidad que, de acuerdo con las previsiones de crecimiento de la economía argentina, será inasumible para el Estado de este país a corto plazo. Sólo como ejemplo baste decir que los subsidios para mantener congelado el precio de la electricidad, y subsidiar a Yacyretá y Rio Turbio se llegó a una cantidad igual a la de los intereses de la deuda argentina, que subió en 2011 un 75% respecto del año anterior. Informaciones aparecidas en el diario La Nación.

Subsidios que representan en su totalidad una imposible situación para el erario argentino, tal como muestra la figura siguiente, correspondiente a octubre de 2011.

Una política de subvenciones que también llegaban al precio del billete de los transportes públicos, especialmente el subte, el Metro de Buenos Aires, cuyo precio subió un 127% en la Capital Federal después de que el Gobierno traspasara el servicio a la ciudad de Buenos Aires y le quitara las ayudas a la empresa concesionaria.

Respecto del gas, las compras se concentran actualmente en la empresa pública Enarsa, con la consideración de que el gas importado es mucho más caro que el producido en la propia Argentina.  Una sociedad fundada por el anterior presidente Nestor Kirchner, en diciembre de 2004, con el objetivo político de introducir la presencia estatal en un mercado completamente privatizado desde los años noventa en época del presidente Carlos Menem. Un mercado oligopolístico en el que operan YPF y otras multinacionales.

YPF, una empresa argentina, controlada por la empresa española Repsol (57,43%), que resulta ser uno de los principales inversores del país, además del primer contribuyente al Fisco argentino. A lo que hay que añadir que YPF es el mayor productor de hidrocarburos de Argentina y que da trabajo a unos 13.500 empleados. Una empresa que en 2011 realizó inversiones superiores a los 3.000 millones de dólares y pagó 6.400 millones en impuestos. YPF ostenta el 32% de la explotación de petróleo y el 23% de gas en Argentina, nada más lejos de constituir un monopolio.

La retirada de subsidios, como ya se ha dicho, tendrá un fuerte impacto en las tarifas, que se estima que cuando se complete el ajuste a todo el país, pueden llegar a ser 5 veces más altas que en 2011, con el efecto que todo ello tendrá en la inflación y en el crecimiento de la pobreza.

Una situación que se complica, entre otras, con siete situaciones adversas adicionales y/o complementarias:

1.- La errónea política de subir los salarios con criterios políticos, debido a las últimas elecciones presidenciales. Así, las remuneraciones de los empleados públicos crecieron un 30% en 2011. Una situación que ahora se trata de paliar con un plan de ajuste a fin de reducir esta pesada carga. Algo que anticipa problemas sociales importantes.

2.- Un escenario en el que es previsible una contracción de la economía, con el añadido de que la recaudación del Estado será menor que en 2011. La economía argentina dejó de crecer hace ya varios meses, y las expectativas para 2012 es que crezca entorno al 3,7%, muy lejos del 9% de 2011.  Una situación que planteará enormes problemas económicos y, por supuesto, sociales. Con un Gobierno que, según todos los especialistas, se lanzará por la senda del populismo y girará a la izquierda, como ya apuntan algunas de sus decisiones, como son: el nuevo conflicto de las Malvinas, y la llamada a la privatización de empresas como YPF. No bastarán las movilizaciones de La Cámpora si se pretende paliar esta situación tan complicada.

3.- La crisis internacional no ayuda en nada a la situación económica del país, a lo que hay que sumar otros factores como la actual sequía, la política de fuerte ajuste fiscal y, últimamente, las restricciones a las importaciones. Medidas protectoras que no ayudarán a los problemas actuales, sino que los agravarán. Decisión esta (la de restringir las importaciones), que el ministro Guillermo Moreno asegura que llevará en 2012 a un superávit de la balanza comercial de al menos 10.000 millones de dólares. En una situación que, como se ve en este gráfico, van a peor, y no parece que se vayan a cumplir las expectativas del ministro; ya que, al menos, la industria y otros sectores sufrirán restricciones a la importación de unos 5.000 millones de dólares.

4.- En 2011, los elevados precios de ciertos commodities (soja, maíz, trigo, etc.) se paliaron, de alguna manera, con un tipo de cambio que permitía un equilibrio razonable entre las fugas de capital y el aumento de reservas del Banco Central. Sin embargo, la sequía actual unida a los problemas fiscales pronostican un 2012 muy difícil. Ya que la cosecha que se esperaba de unos 115.000 millones de toneladas, parece que no se logrará.

5.- La situación energética global y la aparente huída hacia adelante en contra de Repsol, algo que vende bien política y socialmente, puede introducir económicamente una situación muy complicada para Argentina, ya que una potencial salida de Repsol (cosa que no parece factible por muchos motivos) dejaría al país sin la capacidad de gestionar sus plantas de hidrocarburos y cortaría de raíz las inversiones antes aludidas. Nacionalizar lo privatizado, como la historia económica no se cansa de demostrar, es siempre un añadido negativo a las malas perspectivas económicas, y más en épocas de caída del crecimiento y con un frío invierno por delante.

6.- Además, la liberalización de los precios, en lo que se llama la ERA K, promovida por el ministro Guillermo Moreno, llevó a incrementos del precio del gasoil cercanos al 50% en 2011. Algo que decisiones populistas, o volver al control de precios sin más, no añadirán sino problemas económicos adicionales a la compleja situación actual. Lo que anticipa un invierno argentino muy complicado, por la subida de los precios, por un lado, y por otro, por los cortes de electricidad que son a veces habituales. Vayamos a esto.

7.- Un último punto se refiere a los cortes de electricidad. Problema que requiere para solventarlo de nuevas inversiones y de un esquema de consumo más racional. Lo que el proteccionismo no hará sino perjudicar. Ya se ve que el consumo argentino de electricidad no es muy equilibrado y se precisaría de una política de uso de la electricidad más equilibrado. La gráfica siguiente lo expone con claridad.

Todo lo anterior representa una situación ajena por completo a la presencia de la empresa española Repsol en la argentina YPF. Además, tomar medidas contra esta empresa no ayudará al actual Gobierno argentino a solventar los graves problemas que tiene, especialmente si transita por la senda de la confrontación económica, sobre todo cuando en la industria energética argentina, no sólo está presente Repsol, sino además otras grandes compañías como Oil Combustibles (antigua Petrobras), Esso y Shell.

El populismo, a veces da réditos políticos en el corto plazo, pero en el largo plazo lleva siempre a más pobreza, sobre todo cuando la economía internacional no ayuda, como es el caso.

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Una respuesta a Argentina versus Repsol

  1. RamonM dijo:

    Caso Repsol YPF: China desplaza a España en Argentina
    http://www.zaichina.net/2012/04/16/caso-repsol-ypf-china-desplaza-a-espana-en-argentina/
    o EXXON….ya veremos quien esta detrás, si hay alguien detrás….

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