El péndulo de Foucault y la geoeconomía

El libro Geoeconomía: las claves de la economía global, del que ya hablé en este blog, está en la calle. Y curiosamente he comenzado a recibir e-mails al respecto de la portada. También, hay que decirlo, respecto del contenido del mismo. Pero la portada ha causado gran sensación, al menos en mi entorno más próximo.

En la portada aparece una extraña esfera suspendida, aparentemente en el aire, pero no. Se trata de un péndulo, de un péndulo de Foucault. La esfera está unida al techo por un cable en un edificio en Alemania.

El péndulo de Foucault es un péndulo que oscila libremente y puede mantenerse en movimiento durante horas. Fue el físico francés Foucault quien lo ideó para demostrar la rotación de la Tierra. De ahí el nombre del sorprendente aparato. El péndulo se mueve cambiando de plano a la vez que la tierra gira sobre sí misma.

El físico francés realizó su experimento en 1851 suspendiendo un pesado objeto de 28 Kg. de una larga cuerda de 67 metros en el techo del Panteón de París. Un péndulo que, una vez en movimiento, aguantaba 6 horas de aquí para allá. Todo fueron premios y homenajes para Foucault después del invento.

También de péndulos de Foucault habló Umberto Eco, que dio ese título a una de sus conocidas novelas. Una novela que se puede obtener en Internet. Hay bastantes péndulos de este tipo en muchos lugares del mundo. Una interesante lista de algunos de ellos se encuentra, como tantas cosas, en Wikipedia.

En Física el más común de los péndulos es el llamado péndulo simple: una masa sujeta de un hilo que, después de desplazarse de su posición de equilibrio comienza a oscilar de un lado a otro. Sobre el péndulo actúan el peso y la tensión del hilo.

¿Y qué tiene que ver esto con la economía y, más concretamente, sobre la geoeconomía?

En el libro Geoeconomía: las claves de la economía global, hay una alusión a la Física en un capítulo dedicado a las crisis económicas, que parece que se comportan como los cambios atmosféricos. Es decir, que cuando hace calor hay más actividad atmosférica y, por tanto, menos entropía, o sea, se reduce la incertidumbre, lo que en términos económicos se asimilaría a aumentar los recursos: decrecería la demanda y aumentarían los inventarios. Al contrario, al enfriarse la atmósfera, aumentaría

la entropía, lo que trasladado a la economía llevaría a aumentar la demanda y reducir los stocks. Por ello, cuando se trata de ciclos económicos, a veces se relacionan con un ciclo de inventarios, lo que lleva a considerar que un aumento de inventarios es signo de cambio de ciclo hacia una próxima recesión. La entropía física, por su parte, es un concepto que se refiere al desorden existente en un sistema.

En Economía, han sido bastantes los autores que han tratado de considerar ciertas leyes físicas como un mejor instrumento para comprender lo que sucede en el hecho económico. Uno de ellos, Emanuel Derman, considera que, en Economía, no existen leyes como las leyes de la gravitación universal de Newton, por ejemplo. Y es por eso por lo que es muy difícil predecir lo que sucederá económicamente en un futuro.

En su libro Models Bahaving Badly: Why Confusing Illusion with Reality Can Lead to Disaster, on Wall Street and in Life, Derman, un analista de Goldman Sachs, achaca los errores de Wall Street a la excesiva confianza que banqueros especialmente ponen en los modelos econométricos. Ya que dichos modelos, aunque tratan de imitar los desarrollados en la Física, no dejan de ser un espejo deformado del comportamiento humano. Pues la economía tiene mucho más que ver con los comportamientos que con las leyes físicas. Se trata de una ciencia, digamos, social. Así, refiriéndose a la famosa crisis de las subprime, Derman demuestra lo erróneo de los modelos y da pautas para mejorar las interpretaciones.

Yendo mucho más allá, la revista Science and Culture sacaba en su número de septiembre-octubre de 2010, un monográfico sobre Econofísica, bajo el título: Applying Physics Methods to Economics and Finance.

En España hay varios grupos trabajando sobre este concepto de Econofísica. Especialmente el dirigido desde 1997 por el Profesor Jaume Masoliver en la Universidad de Barcelona. Físicos que trabajan conjuntamente con economistas para mejor entender las complejas leyes de la economía. Una ciencia social cuyo comportamiento sigue en lo principal mayoritariamente desconocido. De no ser así el mundo económico no viviría los sobresaltos a los que nonca acabamos de acostumbrarnos.

zp8497586rq
Esta entrada fue publicada en Economía y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.