Estrategia española de política económica

Bajo este título : ESTRATEGIA ESPAÑOLA DE POLÍTICA ECONÓMICA. Balance y Reformas Estructurales para el próximo semestre del 27 de septiembre de 2012, me llega un documento preparado por el Ministerio de Economía español. Es público, se puede encontrar en el web de La Moncloa.

El documento es interesante por sus aspectos positivos que los tiene, pero también por el voluntarismo gubernamental de pensar que las cosas irán a mejor por una suerte de inercia. Hagamos algunos comentarios.

1.- Evolución del PIB. El cuadro siguiente sacado como los demás del estudio referido obvia las proyecciones para 2012 y 2013 que, desgraciadamente se suponen muy negativas: en 2012, la recesión será del orden del -1,7% del PIB, y en 2013, aunque las cuentas del Gobierno lo llevan a -0,5%, todas las estimaciones más solventes apuntan que será alrededor del -1,5% o -1,7%. Esto tendrá unos efectos muy negativos sobre el conjunto de la economía, sobre todo por el aumento del paro y además por la contracción del crédito que al no existir va poco a poco matando la economía real, es decir, a las empresas más pequeñas (pymes) y a los autónomos.

2.- La tasa de paro en la gráfica (aterra la escalada desde 2006, sobre todo si se piensa en la enorme cantidad de personas con verdaderos problemas para salir adelante) que se muestra en este estudio se detiene en 2011, pero las mejores previsiones la llevan más allá del 25% en 2013. Unos 6 millones de parados. Su efecto, el coste para el erario público que en 2012 será de unos 35.000 millones de € y lógicamente subirá en 2013. Se tratará de ajustar esa cifra (así se ha visto en los Presupuestos Generales del Estado presentados esta semana) recortando las prestaciones. Algo muy demandado en Bruselas, por otra parte.

3.- Al paro se añade la ausencia de financiación. El cuadro siguiente es determinante. Con dos graves problemas. Uno la urgente necesidad de reestructurar el sistema financiero español, necesitado de ayudas cercanas a los 60.000 millones de € que han de venir de la Unión Europea. Cifra menor que la contabilizada previamente, pero aún enorme: el 6% del PIB. Lo que indica que hay bancos en quiebra que sin ellas ayudas deberían cerrar las puertas. El peor Bankia, necesitado de 24.000 millones. Una cantidad enorme. El segundo problema es el que presenta el cuadro de aquí abajo: desde la mitad de 2008 la financiación disponible (¡poca!) va a las Administraciones Públicas, especialmente a las Comunidades Autónomas. Este es el grave problema español: se necesita una urgente reestructuración de la estructura del Estado para hacerlo más ágil y de menor coste, pero parece que en este asunto ningún Gobierno quiere entrar con decisión. Será otra ocasión perdida si no se aborda en esta Legislatura.

4.- Envejecimiento de la población. El ratio de cotizantes por pensionista va cayendo abruptamente, lo que tiene dos efectos perversos. Uno, el aumento de los costes de las pensiones, que ya superan los 100.000 millones de €. Y dos, el envejecimiento de la población. Una población envejecida tiene, en el largo plazo, muy poco futuro.

5.- Hay otros aspectos que también lastran la economía española. Nos quedamos con uno: el déficit de la tarifa eléctrica prueba de una malísima política energética en años pasados. Son 25.000 millones de €. La gráfica es incontestable. Su solución (aunque no se diga abiertamente) pasará por aumentar los precios de la electricidad, ya de por sí altos en España, sobre todo para empresas, y esto lastrará más aún la competitividad.

6.- Los aspectos positivos. Se encuadran en las reformas iniciadas y en la capacidad española para salir de difíciles atolladeros. Pero esto está aún por ver.

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