¿Donde estamos? ¿Y España?

He dejado irse poco a poco el mes de septiembre porque los acontecimientos diarios son como una nube de humo que no deja ver la realidad. En los aspectos globales, siguen los desajustes del mundo, tal como los define Amin Maalouf.

¿Y cuales son estos? Los principales a mi modo de ver están en:

1) El inacabable conflicto que existe entre ciertos islamistas que demuestran su odio a Occidente asaltando embajadas y asesinando a personas allí donde pueden, siempre que aparezca un hecho que les irrite. En este caso fue un video de un supuesto autor americano que criticaba a Mahoma y una viñeta de una revista francesa que le hacía aparecer en su portada. Muertos y disturbios en muchos lugares, y cierres de embajadas occidentales ante los ataques que, supuestamente, recibirán. Lo que demuestra de forma evidente la debilidad cultural de Occidente respecto del Islam. Dos mundos separados por una franja inseparable. Occidente no tiene  nada que ofrecer al resto del mundo, y sus valores nada representan porque, en realidad, no existen. La democracia por si sola, y la supuesta riqueza que trae consigo no  entusiasma a nadie ya.

2) La insoportable crisis económica que los políticos actuales no saben como combatir. Demostrando así una falta de liderazgo tan necesaria en un mundo sin rumbo. Algo que se ve con nitidez en Europa. Aquí cada uno va por sus lado tratando de obtener lo mejor para sí porque nadie se fía de nadie. De ahí que, como mucho, se busquen soluciones financieras pero no económicas que no son, evidentemente, lo mismo. Una solución financiera es la que da un banco a sus clientes: les presta siempre que tenga la máxima seguridad de que obtendrá lo prestado y un rédito adicional. Mientras que la solución económica es más profunda, busca un programa a largo plazo donde el beneficio sea mutuo. Nada de esto se ve en Europa.

¿Y España?

1) España está en una recesión económica muy profunda. ¿La salida? Muy compleja, dado que la economía no presenta un comportamiento usual, sino que a la recesión se une un desbordante crecimiento del desempleo, cuyo coste este año será de unos 35.000 millones de euros y seguirá subiendo el próximo 2013, donde se espera que llegue al 26%. La solución pasará por un ajuste de las prestaciones, sin ninguna duda: se acabarán los 2 años de seguro y vendrán tiempos muy difíciles. Esto ya lo exigen en la Unión Europea. El PIB de este año, se contraerá un 1,4% al igual que las previsiones para el próximo se mantienen en ese dígito. 

2) El capítulo de deuda pública y saldo fiscal presentan también un difícil panorama. De la primera se ha pasado en 3 años del 53,9% al esperable 81,7% de este año 2012, que seguirá subiendo hasta el 87,9% en 2013: ¡un 63% en 4 años! Lo que lastrará a las generaciones futuras que tendrán que asumir ese coste. Una situación que se une lógicamente al saldo fiscal: como la economía está estancada hay que pedir prestado al exterior (con tipos de interés enormes) para mantener el entramado institucional y el Estado de bienestar, lo que lleva a unos saldos fiscales siempre negativos: este año se supone que será del -6,3% y el próximo del -5,0%. Una situación que hace prever que la crisis se mantendrá al menos durante los próximos 5 años, lo que augura problemas sociales enormes. 

3) Se dice que el sector exterior, la exportación es lo que salvará a España. Cierto, pero el problema es que el peso del mismo en la economía es todavía muy pequeño comparado con el de otros países, no digamos Alemania, e insuficiente para dar equilibrio a las cuentas públicas. El otro ajuste vendrá por el ajuste salarial. Tampoco suficiente aunque lleve 3 años decreciendo. 4) En este contexto se dan los problemas de los nacionalismos, especialmente ahora donde los nacionalistas catalanes plantean una escisión de España según un modelo sin concretar. Cataluña, tiene una enorme deuda de 44.000 millones de euros, algo imposible para su economía, y también imposible para la economía del conjunto español. Los bonos patrióticos no dieron la solución y la solución política que presentan los dirigentes nacionalistas es la escisión, la creación de un Estado propio. Y esto es realmente el problema de fondo del Estado español. El modelo que salió de la Constitución de 1978 fue creando un Estado imposible económicamente: la estructura de 17 mini-Estados con todas las competencias duplicadas ha llevado a tratar de cuadrar un círculo imposible.

5) Mientras se vivió el espejismo de la riqueza sin fin el Estado español actual  funcionó con más o menos tensiones. Hoy esto ya no es posible, lo que hace pensar en períodos anteriores de la Historia cuando el poderoso Imperio español entró en bancarrota por primera vez en 1557 y Felipe II no pudo atender los préstamos de los banqueros alemanes, especialmente los de la familia Fugger. Se trató entonces de resolver el problema mediante una agresiva política fiscal que daba un «juro» a los prestamistas a quienes se les aseguraba un 3 por mil de interés cuando los intereses en aquellos días eran del 14%. Las guerras del Imperio le llevaron a su desaparición paulatina y la plata que venía del nuevo mundo no hizo sino subir la inflación a cotas enormes y la moneda de entonces, «el real de a ocho», se hundió. La situación se repitió en 1576 y 1596. Hoy tenemos el euro y la inflación en España, incluso con recesión, da muestras de ir hacia arriba (está ya al 3%). Nuestro pequeño imperio se desmorona poco a poco, y los prestamistas alemanes de hoy ya no confían en España. Un difícil panorama sin duda.

zp8497586rq
Esta entrada fue publicada en Economía y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.