Geoeconomía en una propuesta de inversiones de 130.000 millones de euros

Desde el inicio de la crisis en 2008, Europa vive en la esquizofrenia. Aunque sus líderes se hagan fotos y parezcan unidos, todo es división. Nadie ve las cosas de la misma manera. Pero todos quieren seguir manteniendo sus posiciones. Unos pidiendo dinero a los que los tienen, y los otros no queriéndolo prestar porque no saben si cobrarán, y además esta situación de tira y afloja les conviene. Geoeconomía en estado puro. O si lo prefieren política económica bajo el sustrato de mantener y/o aumentar el poder. Alemania ya bien avanzado el siglo XXI no necesita lanzar sus divisiones acorazadas para gobernar Europa. Usa la economía. Como el resto pretende igualmente usar la economía para salir del atasco. Amenazando de que si ellos caen, Alemania correrá una peor suerte. Es el tira y afloja de unos contra otros en el contexto geoeconómico.

Y este fin de semana, por fin, hablan de economía productiva. Ya que sólo con ajustes ya se ve lo que ha sucedido: Europa está nuevamente en recesión en 2012. Unos peor que otros, eso sí, pero el conjunto es muy negativo. Y al hablar de economía productiva llegan a la cifra de 130.000 millones de euros, es decir, 163.000 millones de dólares (163 billion dollars para aquellos que leen este blog desde otras partes del mundo). Pero una cifra no es nada. Una cifra sin decir el cómo, ni de dónde, ni para qué, es simplemente un artificio mediático. Una foto y una declaración política de los “4 grandes” de la Eurozona.

¿Qué hacer pues con este plan? Lo primero ser concreto, y lo segundo establecer sus mecanismos y concretar sus objetivos. He aquí una propuesta.

1) Objetivos.

  • Promover el crecimiento a través de inversiones rentables que reduzcan los desequilibrios entre el Norte y el Sur de la zona euro y homogeneicen económicamente la Eurozona; comenzando alrededor de las inversiones que tengan un impacto sobre las importaciones energéticas, lo que representa de promedio de 3 a 5 puntos del PIB.
  • Apoyar a las empresas que contribuyan a esta oferta y crear nuevas redes europeas de compañías exportadoras competitivas y rentables, haciendo especial foco en los países deficitarios a fin de aumentar su capacidad exportadora.
2) Método

  • Canalizar los recursos europeos existentes y el desarrollo de nuevos productos para la financiación de proyectos; por ejemplo, cuentas de ahorros europeas, creación de bonos para la financiación de proyectos europeos, etc.
  • Establecer Fondos de Inversión de dimensión europea pero con base regional.
3) Contenido. Lanzamiento de varios fondos de inversión dirigidos, por ejemplo, a:

  • Fondo de Energía que pondrá en marcha, entre otras, empresas regionales con inversión de terceros, que apoyará los canales de producción existentes (ahorro energético, nuevas fuentes de energía, etc.).
  • Fondo de Infraestructuras de Transporte, incluido un sistema europeo de carga de transporte intermodal y una compañía de carga intermodal europea.U
  • Fondo Habitat que financie la constitución de sociedades de construcción y venta de viviendas en las principales ciudades. Se trataría de ofrecer el acceso a la vivienda en propiedad de jóvenes adultos a un precio similar a los alquileres actuales, dando salida a los excesos inmobiliarios.
  • Fondo de Agricultura a fin de promover inversiones en la agricultura biológica y promover una agricultura energéticamente sostenible.
  •  Fondo para pymes y empresas de tamaño medio para sostener la oferta dirigida a este tipo de necesidades.
4) Financiación de los diferentes programas.- Se propone el siguiente esquema:
 
  • Dar la capacidad al BCE para financiar los 130.000 millones de euros al 1% en 5 años, renovables. El BEI  (Banco Europeo de Inversiones) debería ser el receptáculo natural y legítimo, aunque plantea el problema de los fondos propios, teniendo en cuenta las nuevas condiciones de apalancamiento y las contrapartidas de recompra de repos. Tema técnico a resolver. La ventaja de este dispositivo consiste en legitimar al BCE como instrumento para la economía real. De esta forma el BCE no trabajaría únicamente para el sistema financiero y sería un impulso para el BEI.
  • Un préstamo garantizado por los Estados Miembros de la Unión. Sería una manera práctica de lanzar una forma de “eurobonos” algo imprescindible para dar estabilidad financiera a la Eurozona. El interés sería más elevado, si bien todavía interesante respecto de los ofrecidos por el mercado. El uso de los fondos del préstamo sería objeto de un mandato al BEI, aunque el préstamo como tal no caería en su balance, lo que resolvería de facto el problema de sus fondos propios.
  • El resto de los actuales fondos estructurales en curso y su reorientación futura debería incluir al menos 50.000 millones de euros de la asignación de nuevos fondos para 2014-2020 (376.000 millones de euros) en garantías concedidas a estos nuevos instrumentos de inversión pública.
  • En los proyectos de bonos, la Comisión acordará un mínimo de garantías para su rentabilidad, y serán también aceptados como contrapartida a las operaciones de refinanciación de los bancos por parte del BCE.
  • Las cuentas de ahorro europea puestas en marcha para financiar estos programas se harían mediante un tipo de rendimiento similar al livret A francés, por ejemplo; si bien sin las ventajas fiscales de este. El 50% de la recaudación de este mecanismo se invertirá en estos fondos, el resto a corto plazo o en productos muy líquidos (proyectos de bonos si son respaldados por el BCE).
  • El componente de las pymes y los fondos propios podría realizarse en el marco de las cooperaciones en curso con Francia (Oseo), Italia (Cassa Depositi e Prestiti) y Alemania (KfW), y España (ICO), si bien utilizando fondos europeos como multiplicador de la garantía acordada con estos inversores por los organismos públicos, así como el uso de los compromisos del BEI.
5) Conclusiones.- Se trata de lanzar una iniciativa que soporte la economía real y de un mensaje claro a los mercados mediante una apuesta por el crecimiento económico sustentada en la inversión, sin nuevos gastos, a la vez que se dan respuesta a los déficits estructurales. Se trata igualmente de legitimar a las instituciones europeas: el BCE no prestaría a aquellos bancos que no prestaran a su vez a la economía real; el BEI vería acrecentado su papel y podría convertirse en una suerte de Caja de Depósitos Europe.  Los bancos públicos nacionales estarían asociados de una mejor forma a este proceso. Se trata de mostrar que Europa no actúa únicamente desde las actuaciones basadas en el rigor monetario, sino también desde el relanzamiento económico mediante un programa inicial de:  
  • 130.000 millones obtenidos a partir de la creación monetaria.
  • 50.000 millones invertidos en energía (empresas de terceros y canales actuales de producción) dedicando, por ejemplo, 20.000 millones en un programa de ferroutage europeo
  • 30.000 millones en programas de acceso a la propiedad immobiliaria de jóvenes especialmente
  • Es decir, primero se procedería al lanzamiento de un gran préstamo desde la Comisión, después a los proyectos de bonos emitidos en el mercado financiero en base a una cuenta de ahorros europea, etc. Existen al menos 19 billones de euros de ahorro en la zona euro que no saben actualmente donde invertir en productos relativamente seguros y líquidos. Se trata, en definitiva, de lanzar un proceso que canalice este ahorro, después de haber generado la suficiente confianza hacia inversiones con rentabilidad futura.
  • Finalmente, es necesario potenciar la acción de los bancos públicos para promover la cooperación con el BCE y permitir a este una capacidad de refinanciación similar a la de los bancos comerciales, lo que podría realizarse mediante dos enfoques complementarios, asegurando las garantías precisas.
  • Desarrollar un mercado para la refinanciación existente entre ellos. Este mercado tendría como objetivo refinanciar préstamos para la inversión en pymes y en infraestructuras productivas y no para adquirir títulos soberanos.
  • Establecer una sistema de compra en el mercado de titulización de pymes, iniciada y desarrollada mediante la adquisición por parte de los bancos públicos.
Todo este programa sería el inicio de una verdadera Unión Económica Europea consolidada en una Unión Fiscal. Es decir la verdadera vertebraión de Europa: La Europa del siglo XXI.
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