¿Será intervenido el Reino de España?

En España, la semana que termina ha sido muy convulsa en lo económico. Seguramente no serán muchos a los que conozcan a Kathrin Muehlbronner, sin embargo es una de las personas que más han influido en la marcha de los mercados. Kathrin es senior analyst de Moody’s, la agencia de calificación que acaba de acercar la deuda española a la categoría de bono basura. España está ya en el nivel Baa1, es decir que para esta agencia de calificación, España “tiene una capacidad mediana para devolver sus préstamos”. Detrás de este nivel y en esta categoría quedan aún dos escalones (Baa2 y Baa3) antes de entrar en el peor de los escenarios, que comienza en el Ba1 y va hasta Ba3, donde Moody’s expresa que se trata de inversiones en “grado especulativo” y recomienda no invertir.

La tabla de calificación que ya hemos dado alguna vez en este blog es la siguiente.

Aquí se puede encontrar la situación de la deuda soberana de los diferentes países considerados por las agencias de referencia Moody»s, Standard & Poors y Fitch en el mes de mayo antes de la rebaja de España a Baa1. Aunque conviene decir, sin embargo, que las comparaciones de los valores de las diferentes agencias no son exactamente comparables como demuestra un estudio detallado de este asunto, que refleja estas comparacions en la siguiente figura.

Pero volvamos a nuestro tema. En la siguiente figura, y siguiendo la información de The Guardian, Credit ratings: how Fitch, Mody»s and S&P rate each country, antes referida, ponemos el caso de las naciones europeas en peor situación comparándolas con Alemania y Francia. España está clasificada antes de su rebaja. La primera columna se refiere a la calificación de Moody»s, la segunda como Moody»s prevé el futuro, la tercera la calificación de Fitch, la cuarta la previsión futura de esta agencia, y la quinta y sexta la calificación de S&P y su previsión.

Kathrin Muehlbronner justificó ante los medios de comunicación la decisión de Moody»s debido a la debilidad económica de España, que ha necesitado asistencia externa para tratar de estabilizar su sistema financiero, a lo que se ha añadido el hecho de que el “préstamo salvador” de 100.000 millones de euros para la banca española se traducirá en un mayor nivel de deuda pública a final de año, donde alcanzará una cota superior al 90% del PIB.  

Y toda esta cura de realidad económica ha llevado a que el bono español a 10 años esté cercano al 7% de interés y que la prima de riesgo haya dejado lejos a los 500 puntos básicos, dando la impresión de que en un momento determinado iniciará su escalada vertical siguiendo a los países ya intervenidos: Grecia, Portugal e Irlanda.

¿Y cuales son, en realidad, los problemas de la economía española? No daré cifras esta vez, simplemente enumeraré lo que de negativo encierra la economía española.

Se trata de tres problemas que se realimentan en un círculo vicioso:

1) La enorme deuda del Reino de España con sus acreedores exteriores.

2) El importante déficit exterior por cuenta corriente. Y

3) La recesión económica, o dicho de otra manera: la ausencia de crecimiento de la economía, que no se espera que crezca hasta 2014.

El primer problema —la deuda—, tiene tres caras a cual más problemática:

1) La deuda no financiera de empresas y familias, que va contra el consumo y penaliza el ahorro.

2) La deuda financiera de Bancos y Cajas, que es la que ha necesitado el “rescate” exterior de los 100.000 millones, y que se complica además con la excesiva morosidad y con la existencia de activos sobrevalorados, provenientes del sector inmobiliario. Y

3) La deuda pública, que nacida en la euforia de los años anteriores a 2008 se ha sumado a la deuda privada, siendo necesario el crédito exterior para poder sobrevivir.

Se podría pensar que la exportación de las empresas españolas sería suficiente para paliar este problema. Pero España no tiene suficiente poder exportador como para cubrir todas esas carencias. Y es aquí donde debería estar la solución en el futuro. Sin embargo, España, que cuenta con unos 2.800.000 empresas, sólo tiene unas 40.000 empresas exportadoras, de las cuales sólo el 10% (unas 4.000) han hecho exportaciones en los últimos 5 años, y de ellas son sólo 100 empresas las que soportan más del 70% de la capacidad exportadora. Otra deficiencia que necesita urgente reparación. Ya se ve que el sector exterior no tiene suficiente capacidad para financiar el resto de la economía.

Y aquí no queda todo. Está el problema del paro, que llegará al 25% en 2012 (6.000.000 de personas), con un 50% de paro juvenil. Dos generaciones de jóvenes perdidas. A lo que hay que sumar un deficiente sistema educativo y un excesivo peso de la política que hace que sean los criterios políticos los que primen sobre las decisiones más racionales. Sin olvidar el caos regional y sus excesivos costes. Un complejo panorama, sin duda, necesitado de profundas reformas económicas, políticas e institucionales.

¿Será intervenido el Reino de España? En mi opinión si, quizás en julio. Pero no según una intervención a la griega. España es demasiado grande. Seguramente se hará una intervención pactada, pero sin intervención la economía española no aguantará. El préstamo de 100.000 millones no será suficiente. Se necesitarán otros 150.000 millones para pasar el Rubicón de 2012 y gran parte de 2013. Y esta cantidad la necesitará España para sostener su entramado institucional y económico. Y si España es finalmente intervenida, el euro quedará tocado y su vida tal como la hemos conocido no será ya la misma.

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