Cena con Ralf Brauksiepe, Secretario de Estado alemán de Trabajo y Asuntos Sociales

Ralf Brauksiepe estuvo ayer en Madrid cenando con un reducido grupo de personas en las que se incluían importantes empresarios y miembros del Gobierno español. La cena estuvo organizada por la Fundación Konrad Adenauer. Se trata de un miembro del Gobierno alemán, Secretario de Estado del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y Diputado del Bundestag, que tiene un relevante papel en el CDU, partido político de Angela Merkel. Es de los pocos políticos alemanes que compatibilizan su actividad en el Parlamento (Bundestag) y el Gobierno.

Hace meses, Brauksiepe había participado con una interesante contribución en la Revista Geoeconomía publicada por el Instituto Choiseul España al hilo de la nueva ley de pensiones aprobada por el Gobierno anterior presidido por José Luis Rodriguez Zapatero. Un artículo donde explicaba el modelo de pensiones alemán y que damos al término de estas notas para aquellos que estén interesados en conocer cómo funcionan las pensiones en Alemania; un sistema que, dicho sea de paso, es muy similar al sistema español resultante de la nueva Ley de pensiones.

Respecto de lo expresado por el Sr. Brausiepe hay que resaltar lo siguiente:

1.- Alemania lleva desde hace 9 años acometiendo reformas estructurales y económicas para mejorar su posición económica. En aquellos tiempos en que España y otros países vivían la euforia del crecimiento, los alemanes comprendieron que era preciso mejorar su estructura económica, en especial lo relativo al modelo laboral.

2.- Hoy trabajan en Alemania 41 millones de personas. El número de trabajadores mayor de toda su historia.

3.- Tan importante número de puestos de trabajo tiene que ver con el modelo que denominan bajos salarios, es decir dar trabajo a personas muy poco cualificadas con unos salarios menores. De manera que 3 de cada 4 personas sin formación tienen trabajo. ¿Con qué salario? Si el salario medio alemán es de unos 15 €/hora, a este tipo de trabajador se le remunera con 9,80 €/hora.

4.- El Gobierno alemán gasta anualmente unos 3.000 millones de euros en políticas activas de trabajo. Donde se incluyen formación y facilidades para que las empresas no despidan trabajadores, ayudándolas con métodos de reducción de jornada en lugar de reducción de personal.

5.- Hay dos temas muy relevantes. Uno, la educación. No hay ningún joven alemán que haya terminado sus estudios sin haber trabajada antes en una empresa. Todo el sistema educativo, ya sea en la Formación Profesional o en la enseñanza Secundaria está conectado con el sistema productivo, y todos los jóvenes trabajan en empresas como parte integrante de su formación académica o profesional.

6.- El segundo aspecto se refiere a la conciliación laboral. Capítulo en el que trabajan activamente para mejorar las condiciones de las mujeres trabajadoras. Un colectivo del cual sólo el 55% trabaja a tiempo completo, el resto lo hace a tiempo parcial. Conciliar el trabajo laboral de la mujer es para los alemanes una de las más importantes prioridades.

7.- Los alemanes consideran esencial que la mujer pueda trabajar a tiempo parcial. Muy especialmente las mujeres de alta cualificación que por el efecto de su maternidad o por otras causas han de atender con más dedicación a su familia. En este sentido la regulación alemana favorece estas circunstancias. Este esquema convendría copiarlo en España.

8.- Para 2025 se estima que en Alemania la fuerza laboral haya decrecido en 6,3 millones de personas. Es el efecto de la baja natalidad y el efecto regresivo de la población. La única solución será la inmigración. Aquí se plantea un enorme problema, no sólo para Alemania sino para muchos países europeos.

Participaron igualmente los representantes del Gobierno español para explicar detalladamente la reforma laboral, de la que dijeron faltaba por acometer, entre otras cosas, las políticas activas de empleo. Seguirán las reformas, algo que fue altamente reconocido por Brauksiepe, quien ensalzó las medidas tomadas por el Gobierno español.

El índice de la referida revista Geoeconomía dedicada al futuro de las pensione, incluía economistas relevantes, algunos de los cuales han participado en la actual Ley española. He aquí el índice.



Respecto del artículo de Brauksiepe, este es el texto:

Los seguros de pensiones en Alemania y los retos actuales ante el cambio demográfico – Ralf BRAUKSIEPE.- Secretario de Estado del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de la República Federal de Alemania. Diputado del Bundestag. 

Artículo aparecido en la Revista Geoeconomía nº 5: El Futuro de las pensiones. Instituto Choiseul España. Primavera 2011 

1. Los seguros de pensiones en Alemania 

El sistema de pensiones alemán está organizado según el «modelo de los tres pilares». El primero y más importante es el seguro obligatorio de pensiones, que se complementa con la prestación de las pensiones de jubilación y los fondos privados de pensiones, como segundo y tercer pilares. El objetivo es conseguir una amplia protección del nivel de vi- da durante la tercera edad.

El seguro obligatorio de pensiones es el mayor sistema de protección social en la República Federal de Alemania y, por ello, un componente esencial del estado social alemán. Su configuración actual procede, en muchos aspectos, de la ley aprobada bajo el mandato del canciller Otto von Bismarck en 1889 sobre el seguro de invalidez y de la tercera edad. A lo largo de sus más de 120 años de historia, las pensiones públicas han pasado de consistir en una mera ayuda a ser una base económica fundamental. El objeto del seguro obligatorio de pensiones es garantizar una sustitución de la remuneración a aquellas personas que, debido a su edad o a una invalidez anticipada, no perciben ingresos por actividad laboral.

La financiación de las pensiones de jubilación se basa en el procedimiento de cotización, es decir, los gastos actuales son sufragados con los ingresos también actuales. En este sentido, la generación trabajadora se ocupa de las pensiones de la generación de sus padres y abuelos. Por tanto, el volumen de los ingresos depende, esencialmente, del número de trabajadores asegurados en activo y de su nivel de ingresos. A su vez, las contribuciones al seguro obligatorio de pensiones son soportadas, a partes iguales, por trabajadores y empresarios. En la actualidad, la cuo- ta de cotización es del 19,9 por ciento. El régimen legal de la seguridad social para la jubilación no solo es fruto de las aportaciones sociales: el Estado, mediante unos ingresos federales procedentes de impuestos, garantiza la capacidad financiera del seguro obligatorio de pensiones. En 2010, supusieron un total cercano a los 80 mil millones de euros.

El seguro de pensiones es un seguro obligatorio que procede, funda- mentalmente, de la actividad remunerada. Este seguro comprende principalmente a los trabajadores asalariados y a otros grupos de personas como, por ejemplo, los profesionales autónomos; sin embargo, bajo determinadas condiciones, es posible también asegurarse voluntariamente.

El derecho a las pensiones depende del cumplimiento de determina- das condiciones personales y legales. Así, los asegurados que han cumplido su 65o año de vida, y los que lo hagan en los próximos 5 años, tienen derecho a la pensión de jubilación actualmente en vigor. Este límite de edad se verá aumentado gradualmente hasta llegar a los 67 años en el 2029. A su vez, los asegurados con muchos años cotizados –al me- nos 35-, pueden beneficiarse de una pensión a partir de los 63, con la reducción correspondiente; en el caso de las personas minusválidas con una incapacidad severa, pueden cobrar una pensión de jubilación

a los 60 años de edad.

Para compensar los costes adicionales que el aumento de esperanza de vida ha supuesto en el cálculo de las pensiones, la pensión mensual se reduce, en el caso de la jubilación anticipada, un 3,6 por ciento por cada año de jubilación anticipada. Además, también es posible que un asegurado haga un uso más tardío de su pensión de jubilación, y no a la edad de inicio habitual actual de 65 años. En este caso, la pensión au- menta aproximadamente un 6 por ciento por cada año de renuncia.

La retribución individual de la pensión que se cobra de la seguridad social depende del número e importe de las cotizaciones pagadas a lo largo de la vida del asegurado. Cuanto mayor sea el número de años cotizados y las remuneraciones obtenidas por el trabajo asegurado y, por tanto, los ingresos efectuados al sistema de la seguridad social, tanto mayor será la pensión.

2. Retos debidos a los cambios demográficos 

Debido a los cambios demográficos de la población, los sistemas de pensiones se enfrentan a desafíos singulares en un futuro próximo. La estructura de la edad de la población en Alemania va a cambiar radicalmente. Así, el número de personas de entre 20 y 64 años de edad disminuirá de aquí a 2030 en más de 6 millones, mientras que el número de personas mayores de 65 años aumentará, con lo que el número de beneficiarios del sistema aumentará en este período más de 5 millones. Como consecuencia, la proporción entre la población en edad de trabajar y la población en edad de jubilación se alterará de manera significativa. Mientras que hoy en día hay una persona mayor de 65 años por cada tres de entre 20 y 64 años, esta proporción será, en 2030, de una frente a dos, debido, principalmente a las bajas tasas de natalidad y a la creciente esperanza de vida.

Al mismo tiempo, la pensión será disfrutada cada vez durante más años: mientras que en 1960 la duración media de las pensiones era de, aproximadamente, 10 años, hoy en día ya es de unos 18 años, fruto de la mayor esperanza de vida de las personas mayores de 65 años que, además, se incrementará en más de 2 años, de aquí a 2030. Así, el panorama es de un número de trabajadores cotizantes en descenso frente a un número creciente de receptores de pensiones que crecerá en el futuro y que, además, requerirán cada vez durante más tiempo esos ingresos, a causa de la citada creciente esperanza de vida.

3. Reforma de los sistemas de pensiones 

Desde hace aproximadamente 20 años, uno de los objetivos esencia- les de la legislación de pensiones alemana es reaccionar ante el desafío demográfico. Con las reformas de los últimos años se ha producido un cambio de dirección. El objetivo político era y es distribuir las consecuencias producidas por los cambios demográficos de un modo justo entre los jóvenes y las personas mayores. Este objetivo se concretó en la definición legal de límites de contribución y el establecimiento de un nivel mínimo de protección. La capacidad de carga financiera del régimen legal de la seguridad social para la jubilación está garantizada por los límites de tramo de cotización del 20 por ciento hasta el año 2020 y del 22 por ciento hasta 2030. Estos límites se contrarrestan con un nivel de protección antes de impuestos de al menos el 46 por ciento hasta el 2020 y el 43 por ciento hasta el 2030. De este modo, se aseguran la fiabilidad y la sostenibilidad del régimen legal de la seguridad social para la jubilación.

Las medidas de reforma más importantes son, en particular, el aumento gradual de la edad de jubilación para las pensiones de jubilación anticipada (por ejemplo, ley de reforma de pensiones de 1992 y ley de fomento de empleo y crecimiento de 1996) y la consideración de la proporción cambiante en el futuro entre beneficiarios y contribuyentes en la adaptación de las pensiones (ley de sostenibilidad RV, en 2004).

Junto con el aumento gradual de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años hasta 2029, los legisladores aprobaron en 2007 otra importan- te medida con la que se adaptó el sistema de pensiones al aumento de la esperanza de vida. Con el aumento del límite de edad, el contrato generacional está también asegurado para el futuro. Así, aumentará el número de contribuyentes y el potencial de los empleados más mayores podrá ser mejor utilizado.

El límite de edad se eleva hasta los 67 años desde el año 2012 hasta el 2029, de forma gradual, empezando con la generación que nació en 1947. Los tramos de aumento ascienden un mes por año (el límite de edad normal pasa de 65 a 66 años) y luego –comenzando en 2024- desde la generación de 1959, dos meses por año (el límite de edad normal pasa de los 66 a los 67 años). Para los nacidos a partir de 1964, la edad de jubilación será a los 67 años. Sin embargo, los asegurados que acrediten un periodo especialmente largo de vida laboral, y según el pago de cotizaciones al sistema de pensiones que hayan efectuado, tienen derecho, como anteriormente, a la pensión ordinaria de jubilación sin reducción, a los 65 años.

El aumento gradual de la edad de jubilación es una muestra del carácter de la sociedad y de la economía: una vida productiva cada vez más larga es una oportunidad de mayor bienestar y compromete a la toda la sociedad.

La situación del mercado laboral de los trabajadores de más edad en Alemania ha mejorado considerablemente gracias, en buena medida, a la eliminación de incentivos a la jubilación anticipada durante los últimos años. Sin embargo, la situación debe mejorarse aún más, ya que no se debe renunciar al potencial de los trabajadores de más edad. Por ello, entre otras iniciativas, el ministerio federal alemán de Trabajo y Asuntos Sociales apoya con su programa Perspectiva 50plus, así como con su Iniciativa Nueva Calidad del Trabajo (INQA), el aumento de la actividad remunerada de los más mayores. En este sentido, es importante que los puestos de trabajo puedan ser adaptados, más de lo que lo están hasta ahora, a las posibilidades y necesidades de todos los grupos de edad.

Con el aumento de los límites de edad y las medidas de acompaña- miento, la proporción de trabajadores se incrementará. De hecho, la tasa de empleo de las personas de entre 55 y 64 años ya se ha desarrollado muy positivamente durante los últimos años. La meta de UE de aumentar la tasa de empleo de las personas de entre 55 y 64 años en al menos un 50 por ciento hasta 2010 fue sobrepasada por Alemania en el año 2007 y en 2010 rondaba ya el 57 por ciento. Sin embargo, en el contexto del cambio demográfico, son necesarios más esfuerzos adicionales para obtener el máximo provecho del potencial de todos los posibles contribuyentes. Por eso, Alemania, en el marco de la estrategia Europa 20, se ha impuesto la meta de elevar la tasa de empleo de las personas de entre 55 y 65 años en un 60 por ciento y la de las personas de entre 20 y 65 años en un 77 por ciento.

4. Pensión empresarial y privada

El seguro obligatorio de pensiones es, y seguirá siendo, el pilar más importante del plan de pensiones. Pero también es cierto que, para garantizar el nivel de vida en la vejez, resulta indispensable complementarlo con una pensión empresarial y un plan de pensiones privado.

a) Pensión empresarial (2º pilar) 

La pensión empresarial era tradicionalmente algo voluntario para el empresario. Sin embargo, en el año 2002 se introdujo una importante novedad: los empleados tienen el derecho de cambiar una parte de su salario en favor de un régimen de pensiones de empresa para recibir una pensión de la empresa más adelante (transformación de la remuneración o compensación diferida). Además, los fondos de pensiones se introdujeron como una nueva forma de retribución. Al mismo tiempo, la financiación estatal se incrementó considerablemente, de modo que la contribución de la empresa para el seguro social obligatorio del asalariado se reducía a la mitad.

b) Pensión privada (3er pilar) 

El tercer pilar lo representa el plan privado de pensiones privado financiado por el empleado. Desde la reforma de pensiones en 2001, en Alemania existe un fondo privado de pensiones por capitalización promovido por el Estado, llamado pensión Riester*. Este apoyo consta de dos partes: por un lado, todos los que se acogen a este programa pueden recibir un aumento independiente de ingresos y beneficiarse de una deducción fiscal (vigente), a la hora de pagar impuestos; por otro, según el estado civil y los ingresos (enfocado a las personas con menos recursos), más del 90 por ciento de las personas pueden acogerse a este sistema, con lo que el número de afiliaciones al mismo asciende: ya hay más de 14 millones.

5. Conclusión 

El sistema de pensiones alemán está bien posicionado ante los desafíos del futuro. Se trata de un sistema sólido ante el cambio demo- gráfico gracias, en gran parte, a la combinación de sistemas de protección con las medidas de reforma de últimos años. De este modo, las reformas realizadas en el régimen legal de la seguridad social para la jubilación garantizan tanto el adecuado cumplimiento de los planes de pensiones como su sostenibilidad financiera.

* Acepción procedente del nombre del antiguo ministro de Trabajo alemán, Walter Riester.

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