La guerra de divisas y el Quantitative Easing (QE)

Empecemos por la segunda parte del título: Quantitative Easing (QE). Un término que echará para atrás a muchos de los lectores del blog, ya que entra de lleno en la jerga financiera. Pero, no se apuren, sigan adelante pues es un asunto interesante del que casi nada se habla. QE viene a significar algo así como expansión monetaria (cuantitativa); es decir, poner a funcionar la máquina de «fabricar dinero» para comprar la deuda emitida por el Gobierno que emite moneda para ese fin.

Término apropiado para los Estados que, sin poner más moneda en circulación aumentan la masa monetaria de otra forma. También, en algunos ambientes, se conoce como relajación financiera o expansión cuantitativa. Lo que se hace, por ejemplo, recortando los tipos de interés para que aumenten los créditos y crezca la circulación del dinero y, por tanto, crezca la actividad económica. Se puede decir que este mecanismo financiero llamado QE:

  1. Lo usan los bancos centrales para estimular la economía comprando ciertos activos financieros, por ejemplo de bancos, a fin de inyectar una «cantidad de dinero» en el sistema.
  2. Dichos activos no suelen ser los tradicionales bonos emitidos por los Gobiernos (aunque muchas veces sí), aunque al final en dinero llegue a ese destino. Por ejemplo, las inyecciones de dinero del FROB español a los bancos españoles, o la compra de bonos por parte del BCE, acaban de una u otra manera en la compra de bonos de los Estados, pues después de obtener esos fondos los bancos o sus filiales invierten en bonos del Estado que les presta el dinero. Lo que es una manera, digamos indirecta, de expansión cuantitativa. Con respecto a los bonos, cuando el BCE compra directamente los bonos de los países con problemas tiene que drenar liquidez del interbancario para que no haya tensiones de inflación y, por tanto, aunque técnicamente no se pueda asegurar que se hace QE, al bajar la calidad del colateral y prestar a los bancos al 1% se crea un incentivo para la compra de bonos de los países con problemas generándose jugosos beneficios mediante el carry trade. Y además, mediante esta técnica indirecta no es necesario drenar el interbancario y por tanto es una manera de hacer QE.
  3. Este procedimiento crea «dinero electrónico» en lugar de «dinero de papel» y aumenta, por tanto, las reservas bancarias.
  4. Es un mecanismo para aumentar el precio de los activos financieros que se compran, disminuyendo los intereses. Uno de sus efectos, en el caso de la Eurozona, es que las primas de riesgo de los países europeos están descendiendo en los últimos tiempos.
  5. Los bancos centrales (en concreto, la FED americana y el BCE europeo, por ejemplo) son los que compran de esa forma indirecta bonos de rentabilidad a corto plazo de los países emisores para reducir los intereses.
  6. Adicionalmente, es un mecanismo para controlar la inflación y para evitar que la depresión económica no se sume a una deflación (no confundir con estanflación, es decir depresión y alta inflación).
Ejemplos de este procedimiento ya fueron usados por Japón durante su crisis de finales de los noventa (del siglo pasado) y sobre todo por Estados Unidos, la unión Europea y El Reino Unido desde que estalló la crisis de 2007. Veamos algunos ejemplos:

  1. La Reserva Federal americana (FED) gastó 600.000 millones de dólares en noviembre de 2008 para la compra de títulos respaldados por hipotecas (mortgage backed securities)
  2. En marzo de 2009 la FED compró deuda bancaria por valor de casi 2 billones de dólares, lo que repitió en junio de 2010 con una cantidad similar.
  3. Después de esas operaciones (llamadas QE1: Quantitative Easing 1), lanzó la QE2 en noviembre de 2010 comprando 600.000 millones de dólares de bonos del Tesoro a 1 año. Todo lo cual (QE1 y QE2) explica los problemas de deuda como ya pusimos de manifiesto en Tattoo Me Now – Ever Thought Of Promoting Tattoos? They»re Huge!

uda-mundial-¿un-esquema-de-ponzi-global/»>diciembre de 2011 en este blog.

  • El BCE viene utilizando este mecanismo desde 2009 de múltiples formas, como lo han hecho los diferentes Gobiernos europeos en sus propias economías o el Banco de Japón en la suya.
  • Se trata, en definitiva, como hemos dicho antes, de una nueva manera de aumentar el volumen del dinero sin necesidad de darle a la máquina del papel, con la diferencia de que se usan mecanismos electrónicos sin necesidad de emitir papel moneda y distribuirlo, como dijo una vez el presidente de la FED, Ben Bernanke, «quieras o no» («willy nilly»). Y es aquí donde aparece una nueva forma de guerra de divisas más sofisticada que las anteriores

    Vayamos ahora a la guerra de divisas. Se suele también llamar a este fenómeno devaluación competitiva. Se trata de que un país, para competir mejor en la escena internacional, devalúan su moneda. Aunque esto también produce perjuicios, sobre todo en sus importaciones que resultan más caras, lo que impacta en el consumo.

    Normalmente, en tiempos de bonanza económica, los países prefieren tener una fuerte moneda. Con ello el consumo se acelera y se mejora el nivel de vida. Sin embargo, en tiempos difíciles se recurre al mecanismo opuesto: se devalúa la moneda tal como hemos dicho. Pero siendo esto así, el resto de los países competidores no se están quietos y proceden a similares mecanismos para mantener su competitividad. Este ha sido el procedimiento tradicional de Japón para aumentar sus exportaciones o el de China, que mantiene el yuan bajo respecto del dólar; esto les asegura que los americanos, principalmente, compren sus productos y, además, tienen efectos beneficiosos sobre el empleo. Y esto es lo que se denomina guerra de divisas. Así, China compra divisas extranjeras como reservas (a finales de 2010 tenía casi 3 billones de dólares, cerca de la mitad de su PIB) como una forma de proteccionismo comercial.

    La guerra de divisas se organiza, por tanto con distintos mecanismos:

    1. Bajar las tasas de interés, tal como muestra este gráfico. 
    2. Aumentar la circulación de dinero, donde entra de lleno el mecanismo QE antes comentado.
    3. Comprar activos de otros países. Por ejemplo, el caso de China, pues al comprar dólares en el Mercado FOREX (mercado de divisas) aumenta el precio de esta moneda que se revalúa respecto del yuan.
    4. Intermediando en los mercados de commoditties, especialmente oro, plata, etc. Según muestra el gráfico siguiente. Un mecanismo que está siendo utilizado por Irán para contrarrestar el embargo de los países de la Unión Europea, que incluye el comercio de oro por parte de este país. pues si en 1996 (según datos del FMI Irán tenía reservas de unas 168 toneladas de oro, en los últimos tiempos había aumentado enormemente tales reservas. Existiendo, por tanto, una conexión directa entre la guerra de divisas, el embargo del petróleo y las «guerras» con las reservas de oro y otros metales preciosos.
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